jueves, 30 de mayo de 2013

-30/05/2013-

Me levanto, me doy cuenta de que son las 7:40 a.m por lo que eso era un indicio de lo atrasada que iba a legar a clases, así que decidí levantarme igual, pero la verdad es que ni yo me creía las ganas de ir, así que decidí no engañarme,  no ir, pero hoy no era como ayer, porque si me quedaba en la casa, me iban a retar.
Salgo de la casa a las 8:30 a.m sin saber a dónde iría. Le mando un sms a Tania para saber dónde estaba -sms que jamás fue respondido, lo que supuse que estaba durmiendo-, decido ir al metro, voy a plaza de Maipú y me pregunté si estaba segura de lo que estaba haciendo, pero ya no había vuelta atrás, así que me quedé sentada en el cambio de andén. Saqué un cuaderno y vi que tenía prueba de matemáticas mañana, así que comencé a hacer algunos ejercicios para la prueba y confirmé mi odio hacia los números.
Mientras escribo, noto como las personas me observan, y la verdad. es que yo también lo haría si estuviera en su posición.
Miro la hora y pienso; me queda un rato, recién son las 9:15 a.m.
Saco mi jugo, porque la verdad, es que las amígdalas me tienen mal, lo abro, tomo un poco y el alivio fue inmediato, pienso que debería ir al médico para que me den algo para éste dolor de mierda.
La gente sigue pasando y me siguen mirando con extrañeza.
Me da un poco de frío, pero me doy cuenta de que fue una buena idea salir más abrigada de lo normal de la casa.
¿Por qué la gente me mira tanto? ¿ Nunca habían visto a una persona sentada en el cambio de andés a las 9:19 a.m?
Comienza a sonar una canción que me recuerda a la Tania. Miro a mi al rededor, nadie, absolutamente nadie. Tomo jugo, comienza a sonar Carla Morrison,  lo que pone triste a cualquier persona, y ahí es cuando te acuerdas de tu ex y piensas en los momentos que pasaron juntos y en la relación que tienen hoy, me acordé de la conversación que tuvimos anoche:
- yo: ¿pero de verdad me quieres?
- él: obvio que si po, estuvimos juntos y aunque aveces me caes como el pico, el cariño siempre está.
- yo: ¿cuándo te caigo como el pico?
- él: espérame.
- yo: nos despedimos al tiro mejor, porque cuando llegues no estaré.

Esa conversación ahora que la analizo, dice mucho, quizás mucho más de lo que dice textual.
Ya, el tema me agota.

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